Cianotipia textil

Una de las cosas más atractivas de la cianotipia es que, una vez dominada la técnica base y una vez realizada sobre las superficies típicas, como el papel, se abre un mundo de posibilidades y variaciones, entre las que se incluye la cianotipia sobre telas.

El proceso no es muy diferente que si se utiliza papel, así que si alguna vez has probado ese método, ya vas un paso por delante. La mejor manera de conseguir los productos químicos necesarios para el proceso es comprar un kit ya preparado. Puedes encontrar un listado de todos los materiales necesarios para hacer cianotipia en nuestro artículo dedicado.

No te sientas intimidado: el proceso es muy sencillo, sólo requiere un poco de tiempo y acceso a un lugar oscuro, como un armario o un sótano.

La mejor manera de explicar el proceso es decir que las partes de la tela que están directamente debajo de los objetos permanecerán blancas, mientras que el resto de la zona se volverán de color azul prusia. Sencillo, limpio y bastante guay. Ten esta información en cuenta a la hora de elegir los objetos que quieres proyectar, cuanto más planos, mejor.

Elección de la tela para cianotipo textil.

Los cianotipos funcionan en una gran variedad de superficies pero es mejor utilizar telas de fibras naturales, normalmente seda o algodón.

La solución fotosensible no penetra en ninguna de las fibras sintéticas; se ve bien cuando la pones en la tela y cuando está expuesta, pero desaparece cuando se lava.

La fibra que elijas debe estar limpia y sin ningún tipo de tratamiento superficial, incluidos los acondicionadores de tejidos. Puedes comprar a un proveedor que especifique que sus tejidos están “preparados para el teñido”, lo que significa que no tienen ningún tratamiento de superficie que pueda impedir que la solución de cianotipia se adhiera a las fibras.

Si tienes un proyecto concreto en mente, merece la pena pensar un poco el tipo de tela que vas a utilizar. Las distintas superficies darán resultados diferentes: un tejido áspero o suelto romperá los detalles de las imágenes, mientras que un tejido fino y suave permitirá obtener una imagen muy nítida y detallada.

El terciopelo es especialmente intrigante, ya que la luz no suele penetrar a través del pelo hasta el reverso, por lo que la imagen aparece sólo en el pelo.

Mezcla la solución

Mide la cantidad de agua que vas a utilizar y, a continuación, mezcla lentamente los componentes de la mezcla.

A modo orientativo la siguiente tabla da una estimación de la cantidad de mezcla necesaria en función del tipo de tela que se vaya a utilizar:

Tipo de tela Cantidad de solución
Seda – Terciopelo de pelo corto 375ml por metro de tela
Algodón 140ml por metro de tela
Seda habotai 70ml por metro de tela
Seda chiffon 35ml por metro de tela

Preparar el espacio de trabajo y aplicar la mezcla

Una vez que hayas mezclado la solución, limpia el espacio de trabajo y limpia las superficies con un paño húmedo: casi siempre hay partículas de los productos químicos que se han “escapado”. Mantén los guantes puestos hasta que hayas tratado y secado la tela para evitar que la solución se te pegue en las manos. De este modo evitarás, como ocurre con todos los tintes y productos químicos, desarrollar una posible sensibilidad a la solución. Más vale prevenir que curar.

Coloca el tejido sobre un trozo de plástico o cristal liso. Pon cinta adhesiva en las esquinas para que no se mueva demasiado, y luego pinta con un pincel la solución.

Inmersión

Si quieres preparar grandes cantidades de tejido de una sola vez, puedes sumergir el tejido en un cuenco o bandeja con la solución, dejarlo en remojo durante unos minutos y luego escurrir el exceso de solución. Asegúratee de que la solución se ha absorbido completamente y de manera uniforme, especialmente en el caso de piezas grandes de tejido. La solución puede concentrarse en los pliegues de la tela, así que muévela con las manos para conseguir una cobertura uniforme.

Secado de la tela

A continuación, hay que dejar que el tejido se seque en un lugar oscuro. ¿Cómo de oscuro? Bueno, si es un día cálido y la tela se seca rápidamente, basta con un rincón a la sombra. Si vas a tener que dejarlo durante algún tiempo, necesitará un lugar realmente oscuro. Puedes utilizar un viejo armario con puertas bien ajustadas. También puedes utilizar un secador de pelo o un calefactor a baja potencia para secar la tela, pero mantén el flujo de aire en movimiento para que se seque de forma uniforme, ya que de lo contrario podrían producirse marcas poco atractivas.

Negativos

A partir de este punto, una vez tenemos el trozo de tela sensibilizado con la mezcla, el proceso es idéntico al que se utiliza sobre papel, así que lo describiremos de forma breve y si necesitas refrescarlo puedes visitar el artículo donde explicamos cómo hacer cianotipia en casa.

Los negativos pueden ser imágenes impresas sobre acetato, objetos planos como hojas o plumas o incluso puedes experimentar con objetos 3d, teniendo en cuenta que proyectarán una sombra.

Exposición

Para revelar la tela es necesario exponerla a luz UV y dado el tamaño de la superficie, la mejor opción es el sol.

Lavado y cuidado de cianotipos sobre telas

Un cianotipo impreso en papel rara vez necesita ser lavado. Suele reposar de forma segura en la pared, en un marco. La vida de un cianotipo textil es muy diferente.

El lavado de una cianotipia sobre tela no debe hacerse con ningún jabón o detergente que contenga fosfatos, lejía o sodio. Sería inútil hacer una lista de marcas a utilizar, o de detergentes específicos, ya que al aparecer continuamente nuevos en el mercado, la lista quedaría rápidamente obsoleta. Así que, para facilitar las cosas, basta con hacer dos cosas:

  • Comprueba la etiqueta para asegurarte de que el jabón no contiene fosfatos, lejía o sodio.
  • Haz una prueba de lavado en un pequeño trozo de tela antes de limpiar toda la funda de la almohada, la colcha o la camiseta.

La limpieza en seco también puede funcionar, pero asegúrate de probar primero un trozo pequeño de la tela.

Ten en cuenta que, aunque utilices un jabón de manos muy suave, que no contenga fosfatos, lejía ni sodio, y aunque lave el tejido a mano con suavidad, CUALQUIER lavado acortará la vida útil de un cianotipo.